La Casa del Abuelo

La Casa del Abuelo

Es un valor positivo en unos tiempos en los que la arquitectura rinde un desmedido culto a las formas, un lenguaje abstracto que evita las referencias explícitas, en el que la esencialidad del volumen, la escala vertical, la sencillez de los materiales y por encima de todo el tratamiento de la luz, aporten dignidad al espacio arquitectónico y centren la atención en la celebración de la liturgia y en el misterio. El solar tiene unas dimensiones de 48×22 metros, y es totalmente plano. Actualmente, los habitantes del lugar han marcado sus límites mediante un muro de ladrillo. El hecho de delimitar el solar constituye un primer hecho constructivo que identifica como propio y cualifica el espacio. Así, se concentra la volumetría en el extremo oriental del solar partiendo de las dimensiones del cuadrado hasta obtener la planta en cruz y cuatro patios que se apoyan en el muro de ladrillo. Se respeta así este tipo de planta tradicional, accediendo al templo desde el occidente y situando el altar en el extremo oriental. Las orientaciones puras se horadan haciendo del interior un espacio de gran luminosidad y cualidades sensoriales. El paño oriental, hacia donde se dirige la atención, se cualifica dorando toda su superfice. Esto teñirá la luz de la mañana en el espacio del altar de tintes dorados. La construcción se plantea teniendo en cuenta los sistemas dominados por la propia población, esto es, a partir del ladrillo y el enfoscado de mortero listo para pintar.

Nowadays, the main issues that dignify the architectonic space and fix the attention in the celebration of liturgy could be essentiality, vertical scale and simplicity in materials and, above all, treatment of light. The site where the “Grandfather House” will be one day located is flat and by now, the inhabitants of the town have made clear its limits with a brick wall. The site is 48×22 m, and its orientation is east-west in the long side. The fact of make a limit in the site is the first of the constructive steps that identifies and qualifies the space. Then, the volume is concentrated in the east side, assuming the square dimensions. It will be a cross in plan with four patios close to the wall. This traditional plan is now preserved, entering the temple from the west and placing the ara in the east. The inside, towards all the attention is driven, is gold painted, reflecting a universe of lights and colours, beyond any sacred image.