Nuevo cementerio en Yebes

Nuevo cementerio en Yebes

ACCÉSIT / DISTINCTION

Abordamos un tema especialmente complejo y, ante todo, delicado: la arquitectura funeraria. Es obvio, que el objeto principal de la arquitectura es servir a los vivos. Así, ¿qué debe hacer la arquitectura para activar la memoria y el recuerdo de las personas? No debemos renunciar a la capacidad evocativa, al despertar de los sentimientos, a conjurar la memoria a través de la arquitectura. Y quizá un cementerio no sea más que un recinto, o también un lugar en el territorio que la mano del hombre modifica, otorgándole un nuevo significado. En el Mediterráneo el cementerio es en general una analogía a la ciudad de los muertos, estructurado en calles y vías. La ciudad de los muertos ha sido una versión de la de los vivos y una amalgama de arquitecturas, jardinerías y esculturas. En el norte de Europa y principalmente en los países nórdicos, por el contrario, su relación con la naturaleza ha sido más intensa, configurados como bosques sagrados. En ambos casos, existen ejemplos paradigmáticos. Nos parece que un balance entre ambas propuestas es posible, esto es, mantener la idea del camposanto tradicional pero mediado por una estrecha relación con la naturaleza. La proporción áurea es la que dicta el crecimiento y la separación entre los vivos y los muertos. La arquitectura es elemental, de muros encalados y carpinterías de madera. La naturaleza lo invade todo. Todo debe destilar serenidad.

We face an especially complex topic and, first of all, delicate: the funerary architecture. It is obvious that the main object of architecture is to serve the alive ones. This way, what must do architecture to activate the memory and recall? We must not forget the awakening of feelings across architecture. Probably a cemetery is not any more than an enclosure, or a place in the territory that the human hand modifies, granting a new meaning. In the Mediterranean culture a cemetery is in general an analogy: a city of the dead men structured in streets and routes. The city of the dead has been a version of that of the alive ones and a mixture of architecture, gardening and sculpture. In the North of Europe and principally in the Nordic countries, on the contrary, the relation with nature has been more intense, the cemetery understood as sacred forests. In both cases, there are paradigmatic examples. It seems to us that a balance between both attitudes is possible, this is, to support the mediterranean cemetery but with a strong relation with nature. The golden proportion dictates the growth and separation between live and death. An elementary architecture, of whitewashed walls and wood carpentries. Nature invades everything. Everything must reveal serenity.

colaboradores/collaborators: Aitor Acilu / Luis Loya